Cuidado con el verano: como evitar golpes de calor!

El verano es la estación ideal para pasar horas al aire libre, y disfrutar del sol. Sin embargo, las altas temperaturas y la exposición del sol son factores que pueden afectar la salud de las persona si no se toman prevenciones. A continuación, unas recomendaciones para prevenir los golpes de calor.
Los golpes de calor se caracterizan por el aumento de la temperatura del cuerpo, ya sea por una exposición prolongada al sol -insolación clásica- o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación. Se traduce en que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura.

Síntomas
Generalmente el cuerpo empieza a sentir sed intensa y sequedad en la boca; sudoración excesiva; sensación de calor sofocante; piel seca; agotamiento, cansancio o debilidad; mareos o desmayo; vértigo; calambres musculares; agitación; dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos; dolores de cabeza (sensación de latido u opresión); estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones. En los menores y bebes se puede identificar a través de su la piel está muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal y por irritabilidad.

Prevención
Para evitar un golpe de calor es importante evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso; evitar bebidas muy frías o muy calientes y evitar comidas pesadas. En los mas chicos se aconseja no pedir esperar que pidan agua. Es conveniente, ofrecer continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes ofrecer el pecho de manera más frecuente.
Es importante que menores vistan ropa holgada, liviana, y de colores claros. Se aconseja bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia y sobre todo evitar la exposición al sol en el horario del mediodía y aplicarle protectores solares adecuados.
Para tanto menores y adultos, hay que evitar bebidas con alcohol que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor y tampoco conviene realizar actividad física intensa en horarios del mediodía y siesta.